Funciones y propósitos de la hacienda pública

En nuestros días se han trascendido diversos conceptos que se venían manejando desde el principio de los tiempos, un ejemplo de ello es el concepto de orfebre que se ha trasladado hasta nuestros días y la empresa de Alba Tous es una fiel representante de ello a nivel mundial. Otro de los conceptos es el de las funciones de la hacienda pública 

El cual se encontraba limitado a solamente las actividades que involucraban percibir e intervenir con el fin de satisfacer determinadas necesidades sociales, pero también de permitir el desarrollo normal del mercado, además se caracterizaba por tener un objetivo central, el cual consistía en el estudio de los diversos  propósitos que se orienta hacia la buscada del desarrollo del sector público en el momento en el que actúa como un recaudador o como un inversor de los recursos presupuestales. Pero tales recursos públicos también pueden tener otros propósitos más complejos, como podrían ser los de intervenir y actuar con un criterio sustentado en la regulación, orientación y dirección de la economía.

Con la idea de desarrollar una discusión sobre cuáles son las funciones y los propósitos de la hacienda pública, primero hay que iniciar sabiendo que esta se ocupa de la provisión de manera eficiente de los bienes sociales, pero apartándose del mercado y más bien corrigiendo algún tipo de problema que de manera consecuente y tradicional surge en el análisis económico donde se debe hacer un eficiente uso eficiente de los recursos; así mismo, su función es mejorar la distribución de la renta y la riqueza a través de programas de ingresos y sobre todo gastos públicos.

Aunque no hay que dejar de un lado, que la política de redistribución se encuentra sujeta también a una serie de limitaciones, que deben ser consideradas al momento de realizar un diseño de las medidas redistributivas. En otros tiempos, los impuestos se destinaban para costear los diversos gastos provenientes del Estado, sin que en ello intervinieran  los recursos públicos de manera activa y determinadamente en los procesos económicos, de esta manera el Estado actuaba en forma neutral con cara al mercado, y por ello las finanzas públicas no tenían incidencia significativa en la distribución de la renta nacional y del ingreso, debido a que la relación entre lo público y lo privado se encontraba regulada por el principio del óptimo paretiano en el que “El bienestar colectivo esta preservado de manera óptima cuando se deja obrar a plenitud las fuerzas del mercado y se establece el menor tipo de interferencia”.

Más recientemente, el Estado comenzó a asumir mayores obligaciones y responsabilidades tomando para sí, la construcción de la infraestructura que brindará la capacidad del desarrollo económico y social, pero también de los recursos públicos los cuales han jugado un papel primordial ya sea desde la perspectiva de los ingresos, o bien, del gasto, logrando de manera  simultánea la redistribución de la renta nacional. De esta manera, la hacienda pública se encuentra orientada hacia la distribución de forma global y de la mejor manera de la renta nacional para que esta resulte más equitativa.