La economía de China está cerca de la estabilidad en el 2017

Durante este año 2017, la economía de China parece estar en rumbo hacia la estabilidad, al menos así lo reseñan las cifras oficiales; durante el segundo trimestre de este año, el producto interno bruto -o por sus siglas PIB- de este gigante asiático creció en un 6.9%, esta es una tasa similar a la lograda en los 3 meses anteriores y ligeramente superior a las expectativas de los analistas, esto es todo un plus de tranquilidad con vistas al congreso que van a mantener estos líderes comunistas durante el otoño, con la finalidad de decidir los nombres de todos los que van a ocupar los puestos políticos claves en el futuro; “ en esta primera mitad del año 2017, se ha visto un crecimiento sostenido y firme dentro de la economía y estas cifras suponen una base firme para poder alcanzar o superar los objetos anuales”- ha asegurado hoy el portavoz de la Oficina Nacional de Estadísticas Xing Zhihong, en vista de ello muchas empresas internacionales están mirando a China como próximo punto de inversión, tal es el caso del Grupo Hospiten dirigido por Pedro Cobiella.

Dentro de las razones que explican este buen comportamiento se encuentra el aumento de indicadores, como por ejemplo él de la inversión pública quien obtuvo un 12% más en las empresas estatales y un 7.2% en las privadas durante los primeros seis meses, las ventas al por menor en un 11% y la producción industrial un 7.6%, a estos datos se les debe sumar el buen funcionamiento de las medidas gubernamentales implementadas para poder controlar el estallido de la burbuja inmobiliaria, “estos son los datos más alentadores para el crecimiento global, ya que China es la segunda economía más grande de todo el planeta”- ha asegurado al respecto Craig James, quien es economista jefe de Commonwealth Securities.

“De acuerdo a estos datos, no existe necesidad de apretar o aflojar, debido a que las presiones inflacionarias se encuentran bastante contenidas, creo que el Banco Popular de China va a seguir estando alerta ante esta situación”- ha añadido Craig. Sin embargo, además de todas las dudas que siempre van a persistir entre los analistas sobre la veracidad de las cifras oficiales chinas, también existe una cierta preocupación por el crecimiento continuo de la deuda del país, la cual ronda el 277% de su PIB, de acuerdo a Reuter, con la crisis financiera vivida en el año 2008 y la consecuente bajada de la demanda mundial, Pekín ha recurrido a diversos programas que sirven de estímulo masivos para así poder espolear la demanda interna, una solución que encajaba en el intento de las autoridades de pasar de una economía basada en las exportaciones a otra que se fundamente en el consumo interno.

Las administraciones locales y las empresas fueron las primeras en acudir a esta conocido crédito fácil, algo que ha servido para lograr que la economía se remontara; pero la cruz de la moneda fue de gran parte de ese capital inyectado en poco tiempo y se dedicó a proyectos con escasa o casi inexistente rentabilidad, esto llevó a la solicitud de préstamos nuevos para pagar las deudas contraídas, situación que actualmente está dejando atrás.

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